La visión que tiene el gobierno de Andrés Manuel López Obrador sobre el control de ingreso de migrantes dista de la realidad que se vive en la frontera con Guatemala.
Jornaleros, hombres con niños a caballo o agricultores atraviesan a Guatemala por las fangosas aguas del río Suchiate por una parte poco profunda. Así transcurre cada día en el poblado de Frontera Hidalgo, México, donde no solo los migrantes cruzan el río, sino también los locales.
Cientos de cruces ilegales complican el plan de control migratorio de México